Aceite de Pompeya 50 ml
Aceite de Pompeya 50 ml
El aceite de Pompeya ORGOFEM es un cosmético natural de alta gama compuesto por aceites esenciales naturales para dar placer, aumentar el deseo, la protección, la reparación y la higiene personal de la mujer, y mejorar las relaciones sexuales.
Te aporta suavidad, elasticidad, mayor satisfacción y bienestar de la zona íntima. Es un buen deslizante y un auténtico placer para los sentidos. Su fórmula le confiere propiedades de hidratación y protección. Es de rápida acción, se puede aplicar varias veces al día y casi de inmediato se obtiene una sensación muy agradable.
Producto apto para veganos. No testado en animales y libre de parabenos y parafinas.
Ingredientes: Aceite de germen de Triticum vulgare, flor de Chamomilla recutita, aceite de Cocos nucifera, miristato de isopropilo, flor de Calendula officinalis, fragancia, aceite de semilla de Prunus persica, aceite de Persea gratissima, aceite de Glycine max, aceite de hoja de Malaleuca alternifolia, tocoferol, BHT, BHA.
Propiedades de los componentes:
- Flor de Caléndula officinalis: También conocida como “Maravilla”. Con propiedades antiinflamatorias y antisépticas, es el ingrediente principal de lociones cosméticas. Su uso más extendido, que ya se conocía en el Antiguo Egipto, es como remedio para diversas afecciones cutáneas y como hidratante de la piel.
- Aceite de germen de Triticum vulgare: Su contenido en vitamina E en forma de a-Tocoferol es uno de los más elevados entre los aceites vegetales. Esta circunstancia le confiere un gran poder antioxidante celular y antirradicalario libre. Es recomendable para pieles maduras, secas y con problemas de circulación sanguínea, y muy bueno para el cuidado de las cicatrices. Contiene además vitaminas A, B, D, E y K y más de un 60% de ácidos lipídicos poliinsaturados (especialmente ácido linoleico). El aceite de germen de trigo es capaz de prevenir el envejecimiento prematuro de la piel.
- Flor de Chamomilla recutita: El aceite esencial es rico en camazuleno, ácido t‚àö‚â†glico y varios sesquiterpenos; también contiene ácido antímico, atesterol, antemena y taninos.
- Por sus elementos y flavonoides tiene propiedades descongestivas y suavizantes, estabiliza la piel y además ejerce una acción calmante mitigante sobre las terminaciones sensoriales.
- Aceite de Cocos nucifera: se ha convertido en uno de los reyes de la cosmética natural en parte por su alto contenido en vitamina E y K, que lo convierten en un poderoso aliado a la hora de mejorar el estado de nuestra piel. Además, este aceite está repleto de ácidos grasos ideales para la hidratación, convirtiéndose en un gran remedio natural a la hora de combatir la sequedad de la piel.
- Aceite de semilla de Prunus persica: El melocotón, Prunus persica, proviene de un árbol que se cultivaba originalmente en China y Asia. El aceite de melocotón penetra fácilmente en la epidermis, proporcionando una hidratación profunda y un efecto de tersura visible, gracias a la vitamina E que contiene. Además de aportar propiedades suavizantes y flexibilizantes, gracias a sus propiedades regenerativas, frena los efectos del envejecimiento prematuro.
- Aceite de Persea gratissima: Se absorbe rápidamente por la piel, da consistencia a la emulsión, suaviza y regenera la piel, utilizar en pieles dañadas, secas y sensibles. Muy bueno para el tratamiento de eritemas e irritaciones.
- Aceite de hoja de Malaleuca alternifolia: Es reconocido mundialmente como uno de los mejores antisépticos, fungicidas y sedantes naturales existentes.